Divinos & Difamados (D&D)

Cuando era joven y estúpido yo solía jugar a rol y viven los Valar y los Istari que jugué mucho. Hace tiempo que dejé de ser joven. El caso es que ahora mi hígado ya no es el mismo, y eso es porque se regenera, que sino ni tan sólo existiría. Uno, que es muy abnegado, intenta salir de fiesta viernes y sábado, pero pese a la perseverancia que me caracteriza, la vida me pasa factura y, joder, la factura es más grande que la de ONO. Ciertamente dada mi relación peso-altura, al menos puedo decir que vivo en banda ancha.


Los fines de semana, a día de hoy, quitando alguna actividad puntual, no me llevan a prácticamente ningún sitio, en cualquier caso a ninguno que no esté lleno de cruces. Los viernes se reducen a tomar un par o tres cervecitas con los amigos y allá a la una o una y media a casa. Los sábados se reducen con Pedro Ximénez. Es posible que muchos consideren esto de los viernes salir. Es posible que muchos consideren que levantarse del sofá para coger unas pipas de la cocina es salir. Yo no, si vuelvo antes de las cuatro de la mañana no he salido. Si no salgo no tiene demasiado sentido castigar a mi hígado y a mi bolsillo. Así que, tal y como vengo haciendo en los últimos tiempos hemos decidido buscar una actividad pueril, estúpida y banal para, con más pena que gloria, pasar el viernes por la noche.


Pensamos en algo innovador, a ser posible “emocionante” y que contribuyese a nuestra formación como personas. Si además nos podía reportar algún beneficio físico, económico o mental pues mejor que mejor. Pensamos en crear algo, en ayudar a gente o a algún colectivo desfavorecido en la actualidad, por ejemplo los socialistas. Pensamos en la venta ambulante de cerveza, pero lo descartamos porque seguro que nos la bebíamos, pero finalmente encontramos algo que se ceñía a todos nuestros propósitos a la vez. Esta noche, como antaño, vuelvo a jugar al D&D.


La única diferencia, además de los pelos en los huevos, es que por fin voy a hacer algo de lo que siempre me quedé con las ganas y que hasta día de hoy aún no he hecho. Follarme una oriental… ah, no, eso no era de este post, quería decir, transcribir una partida a modo de novela corta. Depende de la pericia del master y de la interpretación de los jugadores saldrá mejor o peor, pero la calidad del texto está garantizada ^_^.


Lo iré colgando por cojones… digo por sesiones.


1d20 saludos a 5+


[JudaS]--=Yyrkoon=--

Little chineses of the luck Skywalker

Hola, hola. Estoy vivo aunque no lo parezca. Me presento hoy ante ustedes para contarles una divertida historia que no es ni divertida ni historia. Resulta que andaba yo un día, muy atareado en regias tareas como es revisar el caralibro cuando de pronto me topé con un recién nacido fanzine friki que demandaba ayuda para fabricar su número dos. Al principio supuse que mi literatura bohemia no tenía cabida en las páginas de un zafio fanzine de humor y que la seriedad y saber estar que me caracterizan, como sabéis todos los que me habéis seguido alguna vez, no debían ser mancilladas con tales actos. Sin embargo, en uno de mis arrebatos de sobriedad (que son pocos puesto que siempre ando ebrio), me di cuenta de que yo no era quien para privar al mundo del don que me ha regalado y que de un modo u otro debía devolverlo. Así pues adopté una exigua sección llamada “Un viaje en el Delorean” que consiste en un pequeño recuerdo vendido en dulces gajos… ¿mensuales? En esta mi primera colaboración el tema fue “los chinitos de la suerte” y a continuación adjunto el texto que en buena lid he de mandar al capo del tema este raro. Cuando el número sea publicado añadiré el link aquí. Espero que os guste… más que nada porque si no, no me dejarán jugar más con ellos. Vamos al tema, pues el texto a continuación es el que ha de ser mandado:





Una sombra se alzaba en el este. Confinado en su torre oscura en la Moncloa Felipe lo veía todo, su mirada atravesaba nubes, sombras, tierra y carne. Corrían tiempos oscuros, eran los 80, los perro flauta se llamaban hippies y estaban bien vistos, Rita Barberá aún no había salido del pedazo armario que hacía falta para guardarla dentro (a ella y a sus seiscientas botellas de vodka) y, cuenta la leyenda, existían condiciones laborales semi-humanas para los machacas. A falta de internet y cualquier otro medio de masturbación virtual la gente se divertía como podía. Formaban sindicatos, jugaban a las cartas en los bares e incluso, válgame Iniesta, pasaban ratos en familia. Había cromos, chapas, canicas, Fraga, Alfonso Guerra y otra gran multitud de objetos inservibles y carentes de valor alguno. Entre dichos objetos que marcaban tendencia y/o paquete, estaban los chinitos de la suerte. Oh, chinitos de la suerte, hermosos entes celestiales, heraldos de la fortuna, adalides de la superstición, mermelada de las tostadas, polla en vinagre.




Los chinitos de la suerte consistían en una suerte, valga la redundancia, de testículos de madera en miniatura, mal proporcionados, pintados con colorines y sólo con pelillos en la cabeza y en el culo, cosa normal por otro lado (lo de los pelillos). Se oye comentar que surgieron de la Super Pop, que por cercanía física estaba muy relacionada con ellos ya que, si los chinitos de la suerte eran los testículos, la Super Pop era la mierda que, cual Tarzán, se balancea de los pelillos del ojete. Susodichos chinos principalmente se tallaban con la madera de los palillos de dientes usados de China, pero la exacerbada demanda española y los furtivos trozos de carne que se colaban de vez en cuando en la estructura hicieron a nuestros hepáticos amigos replantearse la manufactura de los pequeños testículos mutantes. Fue entonces cuando empezaron a desaparecer las virginales imágenes de madera de las procesiones; al mismo tiempo nació el concepto “reciclaje”, pero eso no viene a colación. Fue este y no ningún otro hecho el propició que se le atribuyesen a los chinitos poderes sobrenaturales. Dependiendo de la virgen de la que hubiesen sido tallados se les pintaba de un color o de otro, y por tanto regalaban tipos de suerte diversa a su portador. Se introdujo también un pequeño mensaje subliminar en los colores, así pues la relación color-suerte se detalla a continuación.



El rojo para el amor. Significa que en aquellos tiempos post dictatoriales, los comunistas eran gente bien avenida con el gran público y en su gran mayoría bien parecidos (entre ellos). Así que todos amaban a los rojos. Rojo, amor.




El amarillo para el dinero. Metáfora inducida por el hecho de que los chinos estaban forrándose vendiéndonos palillos usados y vírgenes robadas. Chino amarillo, dinero.


El negro para el sexo. Si necesitas que te explique la relación entre negro y sexo es que no tienes edad para que te la explique. Negro, trancón… digo, negro, sexo.



El rosa para la amistad. Obviamente los tíos sólo pensamos en follar así que las que quieren amistad son ellas (no todas) y el rosa siempre fue dominio de las mujeres. Esta debe ser la razón por la que las góticas no compraban chinitos de la suerte… bueno, compraban el negro, vete tú a saber para que “pollas” querían el negro. Ventajas de ir de gótica supongo. Aprovecho la coyuntura para mandar un cálido saludo a todas las góticas…. ¡Ay, que ricas!


El azul para los estudios. Este venía dado por el color de la cara de todos los que se ahorcaban en época de exámenes. En realidad no venía de ahí, pero no se me ha ocurrido ninguna otra estupidez mejor, y mira que voy sobrado de estupideces…


El blanco para la salud. Obviamente se les habían acabado los colores, pero querían seguir sacando pasta. Blanco, ¡¡Madrid!! (a todos los que se les haya levantado por instinto el brazo derecho pueden bajarlo ya).


Tras los hechos mentados, los chinitos de la suerte se expandieron por España cual mentiras en el programa del PP. No existía persona, animal o pijo que no tuviese un par de docenas de ellos. Adornaban coletas, muñecas, llaveros, cremalleras y pezones enhiestos varios. El populacho se sentía feliz, extasiado, repleto de suerte. Los chinos lo sabían. Viendo el éxito sin precedentes, sólo ensombrecido por el éxito de alguna canción de Georgie Dann, los chinos decidieron que era el momento oportuno de invadir occidente. Donde estaba nuestro bar de toda la vida, de pronto, ¡PLUF! un restaurante chino. Donde estaba nuestro “Todo a 100”, de pronto, ¡PATAPAM! un bazar chino. Donde había una tienda de ropa, ¡SKROCH!, otro bazar chino. Donde la chica guapa de la universidad tenía el ojete, ¡TRACATRA! unas bolas chinas. Y voy a dejarlo ya que esto parece un capítulo de Batman de Adam West.


Os contaría encantado como esos chinitos crecieron, se reprodujeron, murieron y fueron servidos en restaurantes varios de sus propios familiares como ternera con ajos tiernos, pero lamentablemente me he quedado sin espacio, así que me despido de vosotros hasta el número que viene.



Hepáticos saludos,




Tío Yyrkoon.

La culpa es de los nazis.

Pues sí, toda la culpa es de los nazis. No es que no quiera escribir. No, nada más lejos de mi intención que eso… bueno, quizá Cuenca esté más lejos, pero ahí se andará. El caso es que me han jodido los malditos alemanes. La culpa es de mi amable ex compañero alemán, al que de ahora en adelante me referiré como maldita rata traidora y huidiza, mrtyh para abreviar… bueno, juguemos un poco con las letras para que se pueda leer y tenga algo más de ritmo, lo podemos llamar rhytm que sin duda tiene más ritmo (que sí, que le falta una h, pero total… es muda), rata huidiza y traidora maldita.



Vamos que nos ha abandonado, que se ha ido, como “Laura se fue, Laura nosta”. Nos ha vendido a nuestra suerte, total por tres míseros días más de vacaciones al año, coge y se va… bueno, por eso y por un poco más del doble de su sueldo aquí, pero esto último no creo que haya influido en demasía. Se va y nos deja un montón de postres caseros, también conocidos como brownies, también conocidos como marrones del carajo. Y es que aquí, en la Ford, el noble arte del brownie dispachtment es algo tradicional, milenario, arraigado y bien visto.



Heme aquí, cual funámbulo haciendo equilibrismos en un hilo de pescar sobre un río de lava abarrotado de cocodrilos… ¬_¬ de cocodrilos de lava, (lo cual me recuerda que no he tendido la lava-dora, pero no creo que venga a colación). Hago malabares también mientras ando sobre el mentado hilo y resulta que así podemos facturar coches. Aleluya. Mi hora de salida se ha trasladado de las 16.45 a las 20.00; al menos no se ha decidido de forma unilateral. Todo ha sido, no sólo diplomático, sino además unánime, mi gerente y mi coordinador se han reunido y ambos han votado lo mismo. Unánime. “Sí, es correcto, Yyrkoon puede quedarse hasta las 20.00”. “Gracias, mis magnánimos empleadores. Gracias. Nada me satisfaría más que poder lamer las pelotillas entre los dedos de vuestros pies en agradecimiento, pero… ya… lo sé… no soy digno”. Bueno, al menos me he sacado una semana extra de vacaciones en horas extra valga la redunfonfia, menos da una stone.



El inevitable resultado es que no puedo escribir una sola letra ya que lo tendría que hacer en mi tiempo de ocio y todos sabéis que para mí esto es un sufrimiento y que si escribo (o escribía otrora) es sólo porque me obliga el inicuo demonio de mi hombro izquierdo. El tema es que hasta hoy también lo tenían haciendo horas extra en el departamento de embarque y no podía obligarme. Hoy es el primer día sin producción en la planta de Valencia. Sigo teniendo trabajo por encima de mis élficas orejas (metáfora aplicada por la envergadura de dichos apéndices*), pero después de la horripilante semana pasada he decidido, esta vez sí, unilateralmente, tomarme un día de relax. Me lo he ganado. Mi demonio también se ha tomado un día así que aquí está de nuevo obligándome a escribir.



Hoy también me han presentado al sustituto de la rhytm. El problema es que la rhytm era el amo del lugar, la cabeza pensante, lo sabía todo y tenía una memoria prodigiosa. Yo era su mano derecha. Ahora tenemos una mano derecha en el lugar de la cabeza y ya sabemos lo que pasa cuando para pensar se usa la mano de las pajas. Además las manos tampoco se han caracterizado nunca por su prodigiosa memoria. Amén de eso, el nuevo, no sabe nada del sistema operativo con el que trabajamos, no sabe el lenguaje que usamos (muy chabacano por otra parte) y no conoce la aplicación. Eso sí, debe ser un tío muy muy culto, porque sus antiguos compañeros me han comentado que se pasa el día entero leyendo periódicos. Iniesta nos coja confesados.



Así pues mi compañero inglés y yo tenemos que currar de sol a sol para hacer los dos el trabajo de tres y en nuestros ratos libres instruir a al señor este nuevo amante de la cultura en el noble y nada despreciable arte del Cobol, el VMS y los DCLs. Eso por no hablar de finiquitar una web que nuestro amigo la rhytm nos ha dejado a medio hacer con una tecnología tan lejana a nosotros como el conocimiento de los designios de las mujeres.



Si de esta no hundimos la Ford, vive Iniesta que le ponen mi nombre a un modelo… Ford Yyrkoon… me gusta, suena bien.



Perform 1000-saludos Thru 1000-saludos-exit.



Tío Yyrkoon.

23M Jornada de reflexión

Dicen que la jornada de reflexión fue el sábado. Difiero. Yo creo que la jornada de reflexión es hoy. Ohhh, super revueltas populares (y tan “populares” que han resultado). Los indignados. La juventud se revela. Los políticos tiemblan… no me extraña, tanto reírse al final a uno le fallan los músculos. Apartidista, asindical, alamierda.



“No les votes” decían/decíamos, “el sistema electoral es corrupto y los partidos minoritarios están jodidos”. “No pedimos el voto, vota a los minoritarios” muy bien, muy bonito y muy altruista. Hay que reconocer que sin pedir el voto se sabe que no es algo interesado, pero si te quejas por que el voto a los minoritarios no vale y votas a los minoritarios… eeehh, estoooooo, ¿soy el único que ve el fallo conceptual? Es como el que se queja de la corrupción y luego sigue votando a Camps o a Fabra (yo flipo piruletas o algo) o el que se queja de las películas oscuras y va a ver Batman. No puedes pedir igualdad para las mujeres y votar a Berlusconi, que gracias que no sale en las pancartas metiendo mano a la secretaria. Oiga, señor, señora, un poco de coherencia que no nacimos ayer, aunque muchos parece nacerán mañana, los conocimientos serían muchos más si hubiesen nacido ayer. Bien, lo hemos probado así, no ha funcionado. RECTIFIQUEMOS.



La conclusión, como una cerveza con gaseosa, es clara. Los PPotantes no van a vender su fidelidad a cuatro “desarrapados”, “sociatas renegados”, “chavales sin criterio”, “rojos”. Sí, así nos ven. Una entidad carente de criterio, formas y organización. Lamentablemente en algo aciertan, no hay organización. Vamos a ver, como en el chiste (ver apéndice del post), “!!Organización!!” o nos dan por el culo. Me comentaba un compañero de curro, que los “grandes e ingeniosos” reporteros de intereconomía (esa cadena tan plural) hacían chistes del estilo (en la acampada 15M) “¿Sabes cómo me voy a abrir paso entre la multitud? Ofreciendo contratos de trabajo. (leer con tono abyecto) Jajaja”. ¡Grrrrr, matar, tengo ganas de matar! (ver chiste apéndice II).



El 15M ha sido un movimiento muy bonito, todo me parece bonito, joder, si no estuviese hecha ya, hasta le hacía una canción. Muy bonito y sin tiempo, una semana apenas, tenemos un año por delante hasta que nuestro amigo “Mr Bean” y su colega “Raja hoy” nos vuelvan a deleitar con una sarta de insultos entre ellos, discusiones para ver quien tiene más corruptos, “que tú eres más tonto que yo”, “que no, que tú más” etcétera. Si Suarez levantase la cabeza se iba a cagar en todo, supongo que no sucederá, principalmente por que el hijo puta ni siquiera está muerto. Tenemos tiempo.



Se debería crear un partido anti-partidos, un partido que trascienda el concepto izquierda derecha, un partido que no hable de inmigración, ni de políticas sociales, que olvide el terrorismo, la educación y la sanidad. Si entramos en otro tipo de debates sólo conseguiremos fraccionarnos, perder el poder que nunca hemos tenido, olvidar el objetivo común que nos une. Queremos que el que sea de derechas pueda votar un partido que le represente y que no sea el PP o que sí sea el PP si quiere, pero que sea el PP porque él/ella quiere, no porque no hay otro. Lo mismo para el que sea de izquierdas, el de centro o para el que no le guste la cebolla en las pizzas. Caballeros, damas, tenemos la casa por barrer, no nos pongamos a fregar la escalera aún, poco a poco.



Un partido para los indignados, un partido para gobernarlos a todos, un partido para encontrarlos, un partido para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas… Emmm, creo que me he ido de la pinza, retomo. Un partido para los indignados, un partido al que voten todos aquellos descontentos del país, pero que sea el mismo, NO diversifiquemos nuestro voto o NO conseguiremos nada. Centrémonos, tenemos un sistema electoral que no funciona, una constitución que data de la juventud de Carmen Sevilla. Los tiempos han cambiado, adaptarse o morir, y ya que hay que adaptarse, digámoslo con palabras de hoy en día; Hay que elegir, vivir juntos, morir solos.



No infravaloremos el poder de unas redes que han levantado revoluciones en Egipto, Siria y medio norte de África. Sí, ellos estaban mucho más jodidos que nosotros, la pregunta es ¿vamos a esperar a estar igual que ellos? El cambio es lento, hay que aceptarlo, pero no hay que cejar en el empeño (mírese a Zapatero, cejó mucho y así se quedó, todo cejas). Montemos un partido y votémosle elección tras elección, quizá las que viene se puedan conseguir un par de escaños o tres, con suerte se podrá hacer de partido bisagra y elevar algunas reivindicaciones. Para las siguientes elecciones muchos más jóvenes cansados habrán cumplido la mayoría de edad y podrán votar y unirse, muchos otros electores podrán haber visto un trabajo serio, responsable y cambiar su voto hacia “nosotros” y nosotros seremos ellos y ellos serán nosotros. La política es cíclica, como casi todo en la vida, menos la música de Camela, el pueblo tuvo el poder a la muerte del señor Don Francisco y el pueblo lo recuperará, eso es inapelable, lo único que está en nuestra mano decidir es el cuando.



Habría que montarlo primero por comunidades y luego fusionarlo y organizarlo todo, con unas directivas claras, como bien podrían ser:



1) Reforma del sistema electoral.


2) Acabar con la corrupción de la clase política… ¿Cómo?


2.1) Inhabilitación “vitalicia” para cualquier cargo culpado de corrupción.


2.2) Inhabilitación temporal para cualquier imputado por corrupción hasta sentencia.


2.3) Endurecimiento del código penal para cargos públicos, en cualquier caso de corrupción… malversación, cohecho, prevaricación, tráfico de información o influencias, etc, etc…


3) Desligar el poder político y judicial.


4) Convocar elecciones una vez se hayan conseguido los puntos 1, 2 y 3



Y en el punto 4 será donde podamos adoptar cada uno nuestra política, fraccionar el partido y hacer lo que nos salga de la punta de la… nariz. No sé, es cuestión de pensarlo un poco con calma, hoy día de reflexión, mañana día de volver a empezar y mejorar lo ya hecho.



En próximos capítulos: ¿Cómo formar un partido político?



Me permito cerrar citando a Suárez citando a Machado:



Está el hoy abierto al mañana, mañana al infinito. Hombres de España, ni el pasado ha muerto ni está el mañana ni el ayer escritos.




Apéndice I:


En una orgía a oscuras se oye:


-¡¡Organización!!


Al rato:


-¡¡Organización!!


A lo que otro pregunta.


-Pero, ¿se puede saber qué pasa?


-Joder, somos 4 tíos, 15 tías y ya me han dado por culo tres veces.



Apéndice II:


Dos extraterrestres que llegan a la tierra y se encuentran un tricornio. Se ponen a mirarlo sin llegar a una conclusión de lo que es. Finalmente uno se lo pone en la cabeza y sonríe satisfecho a lo que el otro exclama:


-Aahhh, ¿ya sabes lo que es?


-No, pero me están entrando unas ganas que no veas de pegarte una hostia.

¡Se acerca el invierno!

Y ya.

PD: Lo breve si bueno dos veces breve... creo xD