El humo se extendía por las calles como la más espesa de las nieblas. Tenía los ojos tan irritados que apenas conseguía discernir nada, sólo sombras que corrían de un lado a otro intentando guarecerse como yo mismo estaba haciendo. Las explosiones venían de todos lados, por la diestra y la siniestra, delante y detrás, arriba y, sí, también abajo (abajo del puente, en el río hay un mundo de gente, abajo en río, en el puente). Busqué algo para orientarme, siempre hay un contenedor ardiendo en estas ocasiones, finalmente lo encontré perdido entre el humo y corrí hacia él, cuando llegué ellos ya estaban allí, media docena de hombres ataviados de negro, con sus pañuelos sobre la boca y sus armas en la mano, ya no había donde esconderse, pronto oiría muchas explosiones y esta vez mucho más cercanas… Las fallas habían comenzado.
Fallas, época curiosa, los valencianos se dividen en dos tipos, los que odian las fallas y los que las aman. El primer tipo de valenciano normalmente huye de la ciudad con las primeras explosiones (si se lo puede permitir, el curro está ahí) y busca refugio en la blanca nieve o en el típico pueblo de montaña donde no van ni las cabras, es como si al huir de su ciudad no les valiese ir a cualquier otra, tiene que ser un lugar perdido, yo soy del segundo tipo de valenciano así que no me pidáis explicaciones.
Bien, pasemos al tipo de valenciano que ama a las fallas, ahí también existen dos tipos de amantes de las fallas, en general como siempre que me encuentro en una clasificación se puede subdividir de el modo siguiente, el mío y el malo o, intentando ser más amable, el bueno y el de los que no piensan como yo. Comencemos por el malo. Falleros. Sigamos por el mío ^_^! No, no, en serio, está la gente que le gusta "vivir" las fallas, esto es, ir a las despertás, comer chocolate y churros por la mañana de resopón y luego partir sin dormir a ver estatuas de cartón piedra. Ver las mascletás, ponerse el blusón y/o los moños y peineta y, en general, hacer y ser toda la parafernalia que conlleva ser/sentirse fallero.
Luego está el otro tipo de gente que ama las fallas que viene a ser más como yo. Esto es, me importa un carajo las fallas, la ofrenda de flores, el jodido manto de la virgen, la fallera mayor y la puta que los parió a todos. Me gustan las calles abarrotadas por las noches y las verbenas, los festivales que se montan y poder estar al "aire libre" teniendo un poco carta blanca para hacer lo que te venga en gana. Me gusta ponerme cubatas en la cara de la policía. Hasta un punto determinado me gustan los petardos, hasta que llegan los subnormales, descerebrados, hijos de un chacal y una hiena putrefacta que se dedican a lanzar borrachos (borracho: petardo que da muchas vueltas en dirección indeterminada y cambiante antes de explotar y que los hijos de damas de burdel lanzan contra la multitud). A estos les metía yo un buen masclet (masclet: petardo que Boom mucho) en la boca y se la cerraba con cinta aislante después de encenderlo, bonicos se iban a quedar, cagando quijada mes y medio.
Valencia siempre se ha caracterizado por su fantástico aroma a alcantarilla, sin embargo, en fallas, al andar por la calle todo huele a pólvora, a madera (quemada) y a paella con mucho romero, quizá a los profanos no les parezca la combinación más idónea y crean que un poco de Channel nº5 con Moët Chandon sea más "chic", pero se equivocan, si hay algo más evocador que cruzarse con una mujer que usa el mismo perfume que aquella chica que te gustaba en el instituto, ese es el olor de las fallas. El olor a esas fiestas que amo y que me repugnan al tiempo, el olor a ruido.
Puedo hablar de las fallas durante horas, pero resultaría aburrido así que a modo de resumen rápido.
No me gusta:
1.- Los falleros, creen que son los amos de la ciudad y que estas fiestas les pertenecen exclusivamente a ellos, se apropian de calles, cortan el tráfico con sus desfiles y creen que tienen potestad para expulsarte de un suelo pavimentado que pagas igual que ellos.
2.- Las mascletás, mucho ruido y pocas nueces, si te consigues acercar lo suficiente son bonitas hasta que te revientan los tímpanos. Están llenas de macetas (gente punchi punchi) molestos y macarras, las carreras de motos de la salida me estresan y encima hay demasiada luz.
3.- La gente que tira petardos a otros grupos de gente que no tienen ganas de "jugar".
4.- Recordar los tiempos que no volverán y que las fallas me traen a la cabeza.
5.- Que a las 4 cierren todo. Antes eran otros tiempos.
6.- Que se genere un estado policial.
7.- Rajoy ni las coliflores.
Me gusta:
1.- Sobre todas las cosas las verbenas, mucha gente, mucha fiesta y muchos tomatines (expresión adoptada cuando al llegar ves a una o X tiernas jovenzuelas que sólo te traen a la cabeza las palabras "Toma teen")
2.- Adoro los castillos, quizá al principio sean una mamonez, "lucecitas de colores en el cielo, ohhh, soy gilipollas y en mi casa no lo saben", pero cuando sabes apreciarlos e inundarte de ellos consigues perderte en una esfera cambiante capaz de arrastrarte hasta lo más profundo de la noche. El castillo de ayer (el primero de las fallas) fue una jodida maravilla.
3.- Poder hacer botellón en la calle.
4.- Ver las calles llenas de gente de fiesta vayas por donde vayas.
5.- Tirar petardos pequeños a mis colegas y guerrear con ellos o con cualquier otro que quiera entrar al juego.
6.- Llegar a casa de día y desayunar por ahí con la gente, lamentablemente mi demacrado cuerpo ya le cuesta realizar hitos tales.
7.- La cocacola y ver Aida.
Explosivos saludos,
Tío Yyrkoon
Si en fallas no follas en pascua no fallas
Publicado por Yyrkoon en 4:14 p. m. 20 comentarios
Shoot'em up
I amar prestar aen.
El Mundo ha cambiado.
Han mathon ne nen.
Lo siento en el agua.
Han mathon ne chae.
Lo siento en la tierra.
A han noston ned gwilith.
Lo huelo en el aire.
Mucho se perdió entonces, pero nadie vive ahora para recordarlo. Todo comenzó con la forja de los Grandes Adoquines. Tres fueron entregados a los Heavys, inmortales, los más sabios y honrados de todos los seres. Siete a los señores alternativos. Grandes puteros y artesanos de las cavidades… montañosas, digamos. Y Nueve. Nueve fueron entregados a la raza de los punkies. Que ansían por encima de todo, el Calimocho. En aquellos adoquines residía el poder y la voluntad para adoquinar cada acera. Pero todos ellos fueron engañados. Pues otro adoquín más fue forjado. En la tierra de Benimaclet, en los fuegos de la lechera del destino, el Antidisturbios Oscuro forjó en secreto el adoquín regente, para controlar a todos los demás. En ese adoquín descargó toda su crueldad, su malicia y su voluntad de aporrear a todo tipo de vida. Un adoquín para gobernarlos a todos.
Una a una, las comarcas libres de la litrona a medias fueron sometidas por el poder del adoquín, pero hubo algunos que resistieron. Una última alianza de Punkies y pijos lucharon contra el ejercito de los COES y en los alrededores de la lechera del destino libraron su batalla por la libertad de la litrona a medias. La victoria estaba próxima, pero nada puede acabar con el poder del adoquín…
Bueno, la idea era relatar el post así, pero tan épico lenguaje no me deja expresarme con claridad así que cambiemos de tercio… o de litrona. Todo comenzó un sábado de carnaval tal que el del pasado sábado, hará unos cinco años. La noche estaba ciertamente avanzada y en pasmosa fraternidad punkies, sharps, alternativos, heavys y pijos compartían bebida y espacio. La gran mayoría iban disfrazados cual infantes de pecho o de marina. Reían, bailaban y sobre todo bebían al ritmo de una música mal ecualizada procedente de un oxidado altavoz sobre una punkineta o furgoneta de punkies. Las enegrecidas agujas del reloj que preside la plaza del Glop marcaban ya más de las cinco y dos policías con muy mala leche (supongo que de ahí viene el término "lechera") se acercaron a la punkineta para ordenar la inmediata suspensión del infernal ruido que emitía aquel cachivache. Los punkies, que son muy punkies ellos, comenzaron a imprecarles hasta que una litrona voló por el aire para ir a impactar contra uno de los compungidos policías que, raudos, sacaron sendas porras para agredir a cualquiera de los cientos de personas que los rodeaban. Cagaditos estaban (los maderos). Por suerte o por desgracia el barrio de Benimaclet se encontraba por aquellos entonces en obras y docenas de palés rebosantes de adoquines reposaban en cada esquina. Propios y extraños comenzaron a tomar dichos adoquines y a lanzarlos contra los cuerpos de seguridad del estado, hacía aproximadamente una media hora escasa que yo me había ido a casa. Siempre me pierdo lo más divertido. Los aterridos policías, tras recibir una buena dosis de hormigón en tableta usaron su arma más poderosa… el walki. Los antidisturbios llegaron y cargaron contra la multitud indiscriminadamente y algún que otro conocido durmió en el calabozo aquella noche, por supuesto sin razón alguna (aquí no intentaba ser irónico).
Mucho se perdió entonces, pero nadie vive ahora para recordarlo. Desde entonces en el carnaval de Benimaclet hay más policía que una convención de Donuts, y además van con sobredosis de… azúcar digamos. El sábado pasado no fue una excepción. Era una estampa ciertamente esperpéntica y carente de sentido. Yo había bebido prácticamente nada y además no llevaba ni una sola gota de alcohol encima, cosa que me ayudó sobremanera para analizar la situación fríamente. Cuando me acercaba a la plaza del Glop había mucha más gente de lo habitual por los alrededores y creedme, más de lo habitual es muchísima, muchísima, seguí avanzando y de pronto dos coches de la nacional cruzados en mitad de la calle "Prohibido el acceso a la plaza con bebidas alcohólicas". En las fiestas locales está permitido beber en la calle, os diréis. Sí, así fue, estaba permitido, de hecho todo el mundo estaba de botellón delante de los nacionales que impedían el acceso a la plaza, eso sí, fuera de la plaza. De hecho aún me pregunto como entraron los punkies en la plaza con carritos de la compra hasta arriba de latas de cerveza. Ahí supe que se iba a liar, este año no iba a perdérmelo. Mientras le robaba, más tarde, a un amigo que iba disfrazado de Gandalf (con la estrella del CAOS ¿?) su vara, los malvados policías tomaban posiciones y ordenaban a las máquinas de rodillos de la limpieza que arramblaran a la alcoholizada chusma, no había huevos. Un grupo de punkies muy bien parecidas se plantaron a bailar delante frustrando sus intentos de pasar. Los policías se subieron los pasamontañas. Vara en ristre (que no era una vara de un disfraz si no un Bo pequeño, es decir, pedazo arma de verdad), me acerqué casi corriendo hacia un policía, sólo para ver que decía, si se sobresaltó siquiera, lo disimuló a la perfección. Al llegar a su altura bajé el palo y le pregunté "¿Hay que irse o algo?" a lo que respondió, "Pues como quieras, eso sí, si se monta jaleo yo que tú tiraba el palo rápido".
Me retiré a una distancia prudencial cuando empezaron a llegar lecheras y lecheras con los COES y formaron la primera barrera de escudos. A la primera litrona que les tiraron la distancia prudencial dejó de ser prudencial así que me retiré más. Volaron pocos objetos en general, sólo muchos insultos, la barricada de carne avanzaba lenta hacia nosotros y a la misma velocidad me alejaba yo. Al final llegamos a un cruce, por la derecha venía gente corriendo a todo trapo y tras ellos otra barrera de antidisturbios que acortaba distancias rápidamente. Por suerte yo aún estaba lejos así que decidí quedarme un poco mirando antes de tomar el camino que quedaba. A los primeros tres fogonazos de disparos cambié de opinión y ríete tú de Carl Lewis. Nunca más se supo del cobarde JudaS que no pudo destruir el baldosín único y así las hordas de COES acabaron por fin con la paz en la litrona a medias y el antidisturbios oscuro reinó hasta el fin de los tiempos.
Y a vosotros ¿"os han disparado" alguna vez?
Saludos esperemos que de fogueo,
Tío Yyrkoon.
Publicado por Yyrkoon en 7:21 p. m. 20 comentarios
Me meo.
Mean, me meo.
Ummm sorry, me han memeado otra vez, la verdad que pese a odiarlos ya les voy cogiendo el gustillo a esto de los memes de los cojones de mierda hijos de Santán.
Xenia que aburrida es más peligrosa que una piraña en los gallumbos me ha nominado, así que voy a hacerlo más que nada por antecedentes y por que si no recuerdo mal creo que dije que lo haría de todos modos ^_^ cuan bocazas puedo resultar. Aunque para empezar añadiré todos los signos de apertura de interrogación que nuestro maravilloso castellano nos regaló algún día.
Os advierto que pretendo explayarme sobremanera, así que si no os interesa ya podéis ir cerrando. De hecho no descarto hacer algún post sobre alguna pregunta en concreto. Vamos pa' allá.
¿He estado enamorado?: Sí, sin duda, varias veces y la única que parecía que estaba valiendo la pena ha sido la peor de todas. Así que niños y niñas, el amor o no existe o es una puta mierda adulterada, si veis a Cupido por ahí destripadlo y mandadme su corazón en una caja de comida china.
¿He robado en alguna tienda?: Sí, cuando era "pequeño" (13 ó 14 años) lo hice varias veces, pero siempre minucias sin valor. Ummm y zanahorias del huerto que tenía enfrente de mi casa ummm, que ricas.
¿Me he peleado a puñetazos?: ¡Pues claro! En serio unas pocas y en Kung Fu docenas de millones. Fuere como fuese, verba volant, escripta manent http://yyrkoon666.blogspot.com/2007/12/las-malas-costumbres.html
¿He probado un cigarro?: ¿Probado? Soy catador oficial de tabacalera española, "Eau de cenicer" es mi aroma preferido.
¿He estado en una cita a ciegas? No que se pueda llamar así, hubo algo parecido en el que me hicieron la 3-14, pero más que a ciegas la cita el que debía estar ciego fue el que seleccionó a la pobre muchacha, que maja era un rato, pero joder… Si habéis visto lo que pasa cuando la compañía del anillo está entrando en Moria os podéis hacer una ideas de lo que hablo...
¿He mentido a un amigo? Pues la verdad, supongo que alguna vez habrá pasado, pero a decir verdad la mentira y yo no somos muy compatibles. Primero no me gusta en absoluto y sólo la empleo de no haber más salida, lo cual, dada mi brutal y carente de tacto sinceridad, sucede prácticamente nunca. Segundo, aunque me gustase, para mentir hay que recordar lo que dices, dada mi absoluta falta de memoria prefiero no adentrarme en las lúgubres lagunas de la mentira.
¿Me he saltado las clases? ¿Saltar?, calla, calla, que eso cansa, yo las esquivaba por los lados
¿He visto a alguien morir? La hostia, ¿Quién no ha visto tres o cuatro películas de Chuck Norris?
¿He estado en Italia? Sí, en Roma, estuve muy poco, pero a decir verdad es uno de los viajes que con más melancolía recuerdo. (Véase mi anterior memeo--> Viaje: Roma)
¿He estado en Estados Unidos? No, sólo hay dos sitios que TENGO que visitar en mi vida, New York y Tokio, así que no tardaré, estoy mirando con un par de amigos montar un viaje a Nueva York para septiembre.
¿He viajado en avión? No, a Edimburgo fui nadando.
¿Me he chivado de un amigo infiel? ¡¡Antes muerto que ver el anillo en manos de un elfo!!
¿He comido sushi? Con wasabi y jengibre, digan lo que digan los paganos es una comida, si no deliciosa sí muy aceptable
¿He esquiado? No, con las millones de veces que he estado en la nieve y aún no he esquiado… aún.
¿Me he citado con alguien de Internet? Si por citar se entiende "vamos a follar como leones" no y no creo que lo haga nunca. Si se entiende vamos de viaje o a tomar café, entonces docenas de veces y probablemente es una de las grandes cosas que se puede hacer, es fantástico, quedas con X (entiéndase X como incognita y no como comentarista/escritor de blog), que te cae bien pues sigues quedando, que te cae mal o se lo dices o te callas, pero no quedas nunca más y punto.
¿He estado en un concierto? Sí, en bastantes, pero no soy ningún fanático de los conciertos como varios amigos míos, eso sí, que se prepare Barcelona que en X semanas estoy allí viendo a los AC/DC
¿He probado el alcohol? No, nunca, ni la carne de cerdo. ¡¡Amparo!!, acercame el cinturón de explosivos por favor, que mis virgenes me esperan.
¿Me he tumbado y he visto pasar las nubes? Mil veces, mi lugar preferido para ello eran las rocas del espigón del Perelló, a solas, por la noche, oyendo las olas romper. Pese a ello ha habido muchas otras situaciones y lugares de las que guardo grandes recuerdos.
¿He hecho un ángel de nieve?: Iconos religiosos ni en la nieve.
¿He experimentado sentimientos no recíprocos?: Sí, creo que varias veces, cuando he sentido ganas de matar a alguien, ese alguien no sentía lo mismo por mi.
¿He saltado en una montaña de hojas?: Claro, mientras hacía ángeles en la nieve.
¿He volado una cometa?: Cuando llegan las fallas vuelo todo lo que mis masclets me permiten.
¿He construido un castillo de arena?: Bueno, lo mío eran más bien catedrales barrocas, pero podríamos decir que sí.
¿He remado en el mar?: Cada vez que a la zodiac de mi padre se le estropeaba el motor, eso sí, el descenso del Seia motivaba más.
¿Me he disfrazado?: Cuando no queda más remedio y rara vez por hobby
¿He montado en trineo?: ¿Aceptamos plástico industrial como trineo?
¿He hablado durante horas por teléfono?: Rara vez, además me repugna, si tengo tanto que hablar quedo a tomar algo.
¿Me he sentido solo?: Tiempo verbal incorrecto.
¿He usado un carnet falso?: No, alguna vez he usado alguno que no era mío, pero falso no era.
¿He sido echada de un Púb o discoteca?: Si en "echar" cuenta ser lanzado rodando escaleras abajo por dos seguratas del tamaño de Maguila el gorila ciclados hasta los ojos, entonces sí, he sido echado, el día de mi 27 cumpleaños para ser concreto.
¿He sentido un terremoto?: Sí, cada vez que mi amigo Mike come alubias siento varios.
¿He dormido bajo las estrellas?: Pues bajo las estrellas un par de veces y bajo la capa de contaminación de Valencia otro par o tres.
¿Me han hecho cosquillas?: Nooooo, eso sólo pasa en las películas. ¿Pero quien es el subnormal que ha escrito esto?... Aunque bueno, yo estoy contestando...
¿Me han robado?: Un par de veces, años ha, si no recuerdo mal la última tendría yo como 16 o por ahí.
¿He tenido perro?: Yeah, pero muy poco tiempo, siempre fui más de gatos.
¿He ordeñado una vaca?: ¿Es que todo el mundo ha ordeñado una vaca? He estado en vaquerías docenas de veces y nunca he ordeñado ninguna, ¿seré yo el rarito?
¿He ganado un concurso?: Supongo que todo el mundo ha ganado alguno, hay concursos para todo.
¿He llevado aparato?: Mi aparato me acompaña allá donde voy, nunca me gustaron las sondas.
¿He acariciado a un delfín?: Acariciar, acariciar no, pero he tocado uno muy cuco que tiene mi amiga Carla tatuado en la espalda.
¿Me he sentido fuera del grupo?: No especialmente.
¿He comido un kilo de helado en una noche?: Nunca fui muy de dulce, ni muy de helados.
¿He cuestionado a mi corazón?: ¿? ¿sus motivaciones?¿su forma de latir? ¿cómo se cuestiona un músculo?
¿He jugado a polis y cacos?: Sí y a cosas más divertidas como warhammer o a apedrear al empollón de la clase, más conocido como "lapiding nerd"
¿He cantado en un karaoke?: Canto tan mal que me cuando me oigo me golpeo a mi mismo… (mirada de soslayo) aunque una vez me "acerque" con tenue voz a un karaoke heavy que había los domingos en Edimburgo.
¿He pagado comida solo con monedas?: Supongo que el que hizo esto no come en sitios de menos de 50 pavazos el cubierto, cuando comes menús de 8 pleuros supongo que es relativamente normal pagar sólo con monedas, más si eres fumador y siempre llevas calderilla en el bolsillo para emergencias.
¿He hecho algo que prometí no hacer?: Supongo que sí, pero como diría nuestro amigo Huma "mi honor es mi vida", procuro no ensuciarlo.
¿He bailado bajo la lluvia?: Bajo alguna lluvia de carcajadas supongo, si lo comparamos con como bailo debo cantar rollo Frank Sinatra más o menos.
¿He creído en el horóscopo?: Jamás y es una lástima porque me encanta todo lo que dicen de los escorpio.
¿He visto atardecer con alguien especial?: Un atardecer es efímero, un porrón de años son efímeros, he visto casi todo lo que se puede ver en esta vida con alguien a quien aplicar el adjetivo especial es como aplicar la palabra pilila a Rocco Sigfredi.
¿He hecho pompas?: ¡¡Dios!! ¿Por qué me tratas así?
¿He hecho una hoguera en la playa?: San Juan, mi noche favorita del año sin ningún lugar a dudas.
¿He estropeado alguna fiesta?: Eso espero, me esforzado por hacerlo multitud de veces, si no lo he conseguido nunca vaya fracaso.
¿He patinado sobre hielo?: Natürlich.
¿He hecho un deseo realidad?: Míos sí, de los demás… también.
Se acabó lo que se daba. Para cualquier duda aquí está el tío Yyrkoon a su sevicio.
Publicado por Yyrkoon en 2:39 p. m. 39 comentarios
Los presentes del pasado.
Estas pasadas navidades los reyes además de un discurso de noche buena me han traído poca cosa, quizá algún que otro dolor de cabeza y unas bellas imágenes de la residencia del Nobel de la paz Muamar el Gadafi donde el regio, soberano y campechano Juan Carlos acudió a defender a las pobre petroleras que están muriéndose de hambre. Y es que nuestro monarca se ha ganado la corona de sobra… la de flores, esperemos que se la den pronto. Aunque para bien o para mal en la familia real procrean como conejos, al final España va a acabar como Australia llena de Bobones, tiene difícil solución, más ahora que nuestro Messi… mesías republicano más iluminado que París (para los de la LOGSE: La ciudad de la luz) a medio día, Julio Anguita, nos ha dejado. Quizá algo en plan Manchester United… los metemos a todos en un avión y…
Bueno, me he ido del tema, y mejor volver a él que aún acabaré como los de El Jueves. Hablaba yo de los reyes, los de verdad, sí, esos que son tres homosexuales. Bueno, en realidad antes eran dos heteros, pero un día entraron en una casa en África a dejar los regalos en el árbol y cuando para depositarlos se agacharon… tracatrá, así "conocieron" a Baltasar, desde entonces, pues eso, tres gays. Aunque Baltasar realmente le da a pelo y a lana, él es como la lotería, sólo hace que tapar agujeros. A lo que íbamos, que me han traído cositas estas navidades. Y aunque parezca mentira estoy escribiendo el post ahora, no lleva desde el día 6 de enero a medias.
En nombre de mi educadora madre, me han dejado un reloj muy chulo, y conste que lo digo sin sarcasmo, me gusta mucho, pero la verdad, normalmente le pido relativamente poco a un reloj, que me dé la hora, que me dé la fecha y que se vea bien por la noche cual Gusiluz o Eto'o sonriendo. Tan hermoso reloj como me han regalado, por la noche, verse, verse, lo que se dice verse, pues no se ve, eso sí, ciertamente cuando enciendes la luz sigue siendo de noche y ya se puede ver, así que primer requisito cumplido. En cuanto al segundo requisito, hay que decir que no lo supera, fecha no tiene, así que no me la da, tengo la personal teoría de que se la debió dar a alguien antes y ya no le queda para mí. Y sí, la hora si la da, mal pero la da. Con esto de los relojes de silicio, los relojes bonitos como este se quedan tecnológicamente algo anticuados, se me viene adelantando un minuto cada 3 ó 4 días (¿Sabéis si esto tiene algún tipo de solución diferente de la corrección manual?) y es que, mal que le pese a la gente fashionable, no hay nada como un Casio de los antiguos, que por un euro te daban 3 Kg. de relojes, prácticamente indestructibles, con mil y una funciones e "inrobables", ya que ningún ladrón en su sano juicio los querría y sobre todo precisos cual Xavi Hernández dando el último pase. Al menos, por sacarle algo bueno de funcionalidad y no sólo que sea bonito, voy a hacer un brazo izquierdo de la leche, por que este reloj, como los Cásios también lo vendían a 1€ los 3Kg. solo que este debió costar los ciento y pico euros a juzgar por el peso.
Mi padre por su parte me ha regalado una cosa muy, muy grande que lleva otras cosas más pequeñas. Y no, no me refiero al jamón que llevaba ibéricos en la caja (que sin duda es el regalo al que menos fallos he encontrado ^_^!). La "cosa grande" como decidí llamarla, en recuerdo del jarrón que me regaló mi tío Javi hace algún tiempo y que así fue bautizado (también hay otro elemento al que llamo "la cosa grande", pero no ha al caso). La cosa grande reposó aproximadamente 3 semanas en la entrada de mi casa. El otro día me decidí a darle uso, se trataba de un Home Cinema, en primer lugar, con la ignorancia que me caracteriza estuve del orden de un minuto y medio buscando como abrirlo para introducirle el DVD, a lo Baltasar, siempre pensando en introducir. Para mi pesar, el muy frígido no se abría. "Coño, un home cinema donde no se pueden introducir películas. Esto es menos útil que Aznar en una convención de climatología." me dije. Finalmente deduje que sólo era un amplificador, redireccionador e incluso multiplexor de sonido. Bien, presto me dispuse a colocar el mamotreto (lo de cosa grande no era broma) al lado de la tele… "Uy, no cabe de ancho. Bien lo pondré en las baldas preparadas para el vídeo. Uy, no cabe de alto. Vale, pues nada, en los estantes de encima de la tele… JODER!! No cabe de largo!!" Cuando por fin estuvo colocado a metro y medio de la tele encima del mueble, el muy bastardo no traía cables de conexión hasta el reproductor de DivX y piraterías varias. Así que ahí está aún, un pedazo home cinema que debe dar miedo oírlo (de verlo ya asusta) esperando a que le lleve cables, luego tendré que poner los altavoces, fijo que para cuando lo tenga ya me he mudado de piso. Creo que les pediré el cable y la instalación a los Reyes el año que viene. Eso sí, los esperaré con el culo pegado a la pared.
Bueno, como diría nuestro vecino y amigo Nacho Vidal, me voy corriendo.
Saludos regalados,
Tío Yyrkoon.
Publicado por Yyrkoon en 1:28 p. m. 9 comentarios
