Publicaré en breve un post que tenía ya prácticamente terminado y que se titulaba “Si Franco levantase la cabeza…”, pero los recientes acontecimientos me han dejado anonafacto y estupedado, tengo que decir algo. Esperanza Aguirre, la amiga de los niños, decide dejar la primera línea de la política española y retirarse. El único momento en que esta “señora” debió haber estado en primera línea fue un 3 de Mayo. Se retira sí, y yo espero que se retire a un nicho a cuatro metros bajo tierra, pero si ni el helicóptero, ni los talibanes en el hotel ese, ni el cáncer lo consiguieron no sé yo que va a poder con este demonio surgido del más profundo de los avernos.
Parece que fue ayer cuando el amigo Santiago Segura se reía de ella. Que poco podía suponer el pobre hombre a quien tenía delante. Más tarde Espe se quitó la careta y dejó ver el monstruo que había debajo, malvado como Moriarti y feo como Rajoy. Esto era incluso peor de lo que se había supuesto. El Grinch no se atreve a ir a su casa por navidad, y su pequeño muñequito de Chucky (el muñeco diabólico) huyó despavorido y tuvo que ser sustituido por una versión a escala de Jiménez los Santos… a escala ampliada, claro.
Aguirre, entre declaración polémica neoliberal y declaración polémica nacional “socialista” nos ha dejado las mejores perlas de nuestra historia democrática que podéis consultar en wikiquote. Todo sería alegría y desparpajo al ver a esta mujer desaparecer, a ella y a su conejo, en una chistera, debe ser de las cosas más bonitas que he soñado durante años. A mi pesar no hay alegría ni desparpajo, no desaparece, se va…
Conociendo, a la gente de su ralea, alcurnia, porte o como queráis llamarlo, que se vaya no puede ser nada bueno. Las opciones son varias. Quizá el tema está tan jodido que se quiere salvar de la quema para luego resurgir de sus cenizas cual ave Cascos o Diez. Quizá está tan jodido el tema que simplemente quiera salir de la mierda y retirarse ya a vivir en algún recóndito pueblecito apartado de la mano de Iniesta por donde haya hecho pasar el AVE para revalorizar algunos terrenos. Quizá simplemente al verse frustrado su inagotable hambre de protagonismo decide irse. Miedo me da, esta trama algo y no es nada bueno.
En cualquier caso, a pesar de las muestras nacionalistas exhibidas últimamente, hoy más que nunca veo inalcanzable la independencia de Cataluña. Con Espe se marcha la mayor cosechadora de la semilla independentista. Si mañana cierran telemadrid el año que viene el Barça de segundo equipo viste la rojigualda en lugar de la cuatribarrada.
Esperanzados saludos,
Tío Yyrkoon.
La esperanza, lamentablemente, es lo último que se pierde.
Publicado por Yyrkoon en 4:26 p. m. 9 comentarios
Malta... ta mal.
He vuelto, sigo vivo aunque no sé muy bien como. La semana en Malta sólo sería comparable a ver un concierto de Camela en el infierno mientras te flagela un eunuco hermafrodita (que sexualidad tan compleja) y Tomas Roncero te lee el programa del PP.
Nunca en mi vida, repito, nunca, ni en la más dolorosa clase de Kung Fu, antaño cuando yo era joven y esbelto cual niño africano, nunca había sudado tanto. Ríase usted del 11S en el World Trade Center, en los autobuses malteses sí que hacía calor. Pensaréis que es que no tenían aire acondicionado… au contraire, messie, si el autobús estaba vacío hasta conseguían que yo, que duermo con el aire acondicionado a un lado y el ventilador al otro… encendidos (completamente cierto), conseguían que yo tuviese frío. Claro, esto es muy bonito, me sucedió la única vez en toda una semana que conseguí subir a un autobús vacío. Lo más habitual era que cada vez que se abría la puerta tuvieses que moverte para que no te aplastase y, a mi pesar, esto es literal y dolorosamente cierto. En esos momentos el aire acondicionado es como si un japonés se folla a una prostituta sudafricana… no se nota nada. Tras entrar en el bus, aunque ya estabas como un pollo al ast en la parada, empiezas a recordarla como si hubiese sido la más fría estepa siberiana. Tu frente, que entraba ya perlada de sudor empezaba a tener más perlas que las que soltaría la Esteban en un debate sobre la vida de Nietzsche. Las perlas no tardan en desaparecer para comenzar a convertirse en pequeños hilillos que, firmemente se desplazan atraídos por la gravedad (gravedad, oh ramera despiadada). Cual jóvenes afluentes confluyendo en la columna o en el centro de mis poderosos pectorales empezaban a formar las cataratas de Niagara y acababas chorreando como Esperanza Aguirre al ver comunistas perculados.
Esto es en cuanto al calor dentro de los autobuses. Ahora imaginad que, por alguna extraña razón ininteligible para mí, en una isla de 316 Km cuadrados, cuya distancia más larga de punta a punta es de 32 Km, todos los autobuses tardan de 50 minutos a hora y media en llegar a su destino, independientemente de donde lo cojas y adonde vayas. Es un fenómeno tan asombroso como cruel. En combinación con el párrafo anterior convierte a Auswitch en el Marina D’or del servicio de trasportes maltés. Al menos hay que decir a su favor que el ticket para una semana de autobús sale por 12 €. Son un puto infierno, pero un puto infierno barato. Por otro lado están los taxis, mucho más cómodos, mucho más rápidos y mucho más hijos de puta. El taxímetro allí es como Dios… no existe. No sé bien si lo tienen escondido en la guantera, en el maletero o simplemente no lo tienen. Más te vale, antes de subir al taxi, negociar el precio del viaje o te van a practicar una operación de extracción ocular antes de que puedas decir “joputa”. Si tienes un poco de arte en el regateo o, como era mi caso, algún acompañante con dicha habilidad puedes salir indemne, pero como la vergüenza o la ignorancia residan en ti, tú residirás en la calle porque no vas a tener pasta para el hotel. Hasta aquí el fantástico apartado del trasporte público maltés.
Vamos con las playas. En el post anterior comenté que me perdería en una miríada de playas de rocas afiladas como cuchillos… ah, ingenuo. Hermosas y apacibles rocas afiladas como cuchillos, cuanto las he echado de menos. El 90% de las “playas” suponiendo que queramos ofrecerles dicha nomenclatura son enormes bloques de hormigón armado, dejado caer a plomo sobre alguno de los múltiples acantilados que recorren la costa maltesa. En dichos “pedrolos” han instalado sendas escaleras que bajan hasta un mar no especialmente atractivo. Existen dos playas de arena en la isla (hasta donde yo sé), en ambas se puede observar empíricamente el hecho de que Malta es el país más densamente poblado de la unión europea. Vienen a ser como el autobús, pero sin aire acondicionado. Por no hablar de que te puedes olvidar de llevar la sombrilla ya que está 100% llena de sombrillas de pago (obviamente, al contrario que mi miembro viril, no son playas ni largas ni anchas). Además estas playas se encuentran sitas casi en el punto más alejado de la Valleta que hay en toda la isla. Siendo la Valleta el centro neurálgico de la isla por donde pasan todas, repito, TODAS las líneas de autobús ya sabéis cuanto os costará llegar.
Malta, además de la isla principal tiene dos pequeñas islas más, Gozo y Comino. De Gozo sólo diré dos palabras, “no vayáis”. Podría haber dicho también, “puta mierda”, pero no queda tan elegante. En cuanto a Comino con sus pedazo diez habitantes en invierno no es que digamos una extensión de tierra enorme, es más bien como un zurullito de Dios un día que andaba estreñido. Por todas partes de Malta veréis propaganda de la Blue Lagoon que se encuentra el en mentado zurullito, hay que romper una lanza en favor de los malteses… son unos cracks de marketing. Bien, no diré que no es bonita la puñetera laguna azul. Lo cierto es que las aguas son espectaculares, ni el agua mineral es tan trasparente y las arenas del fondo son blancas cual Iniesta a finales de enero. Esa playa, mejorando las anteriores, sí es de roca afilada y esto, después de las anteriores se agradece, lástima que tenga sólo unos 4 metros de ancho y no más de 100 de largo, pero no todo podía ser tan bonito. Allí encontré la corriente más fuerte en mar que he sentido jamás, tienes que estar casi nadando para poder permanecer en el sitio. No es que no te puedas perder la Blue Lagoon, tampoco es gran cosa, pero si el número de días de tu visita te lo permite no harás mal en echarle un ojo… si los taxistas no te los han sacado antes.
Oferta cultura en Malta. Tienen un museo de armas templarias muy chulo y didáctico (no sabía que los templarios usaban morteros… hay que joderse) donde te dan unos casquitos y te va contando la vida y milagros de cada época y arma. Está también la catedral en la que, a mi pesar no entré porque “todas las catedrales son iguales”, cuando me enseñaron las fotos vi que estaba equivocado, esta tenía muy buena pinta. Por último tienen un fuerte (no recuerdo como lo llaman) que al parecer es la polla en vinagre de Módena, pero sólo lo abren los fines de semana creo y para cuando lo miramos ya era tarde. En cualquier caso, todo esto está en la Valleta. Luego hay extendidas diversas campañas de marketing (sí, más de eso) sobre otros tantos lugares, creedme, fui a casi todos ellos, quitando lo mentado la oferta cultural en Malta es más o menos la misma que en “La Cañada Real”, pero con menos caballos. Si buscáis un viaje para contemplar las excelencias de un país mejor no escojáis Malta.
Elegimos, como ya comenté un lujoso hotel de tres estrellas, para no extenderme más aún diré que difícilmente encajábamos los tres en la habitación, que en toda la semana hicieron la cama dos veces y sin cambiar las sábanas y que la bañera de mi casa puede alojar más de la mitad del agua del charco que tenía por piscina. Esto sin contar la historia de cuando “arrancamos” el inodoro de la pared con un leve soplido y nos inundó lo que en recepción tenían a bien llamar cocina.
Vamos, para variar un poco, con la parte buena (y escasa de la isla), los precios, la fiesta y el idioma. De la fiesta no puedo hablar mucho, salí sólo dos días ambos al mismo local, que era muy, muy chulo, pero que estaba vacío, sentados entre palmeritas en sofás nos servían copazos mientras charlábamos tranquilamente hasta las 6 de la mañana. Cuando pregunté al camarero a que hora cerraban me encantó el “We never close”. Si hay que creer las voces de los millares de españoles de atestan la isla, la fiesta allí es muy buena, así que al menos por el hecho de ser coterráneos habrá que darles un voto de confianza.
Todo, absolutamente todo el mundo, además de esa mezcla entre catalán cerrado y klingon que gustan llamar maltés, habla inglés, además lo hablan con un acento curiosamente españolizado que hace que entenderlos sea más fácil que odiar a Cristiano Ronaldo. Esto sumado a los ya mentados miles de españoles de la isla hace que la barrera idiomática quede reducida a nada (muchísima gente habla también italiano).
Para finiquitar esta biblia en prosa que he escrito sólo comentar que en general, quitando las mierdas varias ultra-turísticas, los precios son muy baratos. Así que mi recomendación es, si decidís, Iniesta no lo quiera, ir a Malta de vacaciones, hacedlo en junio o septiembre y olvidad la cultura por completo a excepción de lo que podáis encontrar en la Valleta.
Saludos maltosos,
Tío Yyrkoon.
Publicado por Yyrkoon en 12:31 p. m. 5 comentarios
Quien me ha visto y quien me beeeeehh.
De todos es bien sabido que lo que me gusta hacer en mis periodos vacacionales es irme bien lejos, allá donde no se me pueda encontrar. Lugares paradisiacos, recónditos y sobre todo innovadores, que escapen de mi rutina de los días de trabajo. Así pues suelo ir variando y estoy ora en el sofá ora en el bar de abajo. No sé muy bien como llegó a suceder, pero al parecer esto no era tan sorprendente como yo creía y mis malvados amigos siempre me encontraban y me obligaban a beber ingentes cantidades de cerveza en contra de mi férrea voluntad. Para evitar estos desmanes que el destino me preparaba, el pasado abril me fui a Tokio. Los amarillos hechos que allí ocurrieron ya serán relatados si hay suerte antes de que se me olviden. En cualquier caso allí nadie me encontró y no tuve que beber tanta cerveza. Lo del sake fue cosa aparte, pero mi objetivo se había cumplido.
Se acerca otro periodo de vacaciones, más corto si cabe que el presupuesto de Bankia, y yo sólo tenía en mente lo mismo de la última vez, huir de la cerveza, huir de la cerveza, huir, cerveza, huir, cerveza. Mi intrépida mente con pasmosa velocidad asimiló los conceptos, huir, cerveza, así que… allá voy, Malta.
No sé, me da a mí que no va a ser aquello especialmente bonito, pero igual me equivoco, en cualquier caso seguro que se bebe mucho, porque entre que toda la cerveza es de Malta y la película aquella de Humphrey Bogart, “El alcohol maltés”, deben ir todo el día pedo los tíos. Además, el ambiente debe estar cargadito, ya es el país con más densidad de población de toda la unión europea, es decir, que supongo que serán espesitos. Al menos hablan inglés, idioma que domino sutilmente más que japonés. Lamentablemente también conducen al revés… esto es por la izquierda, no marcha atrás. ¡Cuánto daño ha hecho Mr Bean!
La historia de Malta no está falta de acción, el hecho de ser un punto estratégico de gran valor como podría ser la calle montera en Madrid o la casa de Chema en barrio Sésamo, le granjeó un doloroso amor-odio para con todo el mundo. Así pues ha sido disputada y gobernada por varias potencias a lo largo de la historia, las potencias de dos, las potencias de once y algunas otras. Su historia bélica reciente nos hace pensar en hitos que se recordarán a través de generaciones como la batalla de Lepanto, donde perdió el brazo el afamado escritor español Don Miguel de Unamano. Más tarde sería ocupada por Napoleón, no sé si la isla entera o sólo Buena parte (que chispa), la ocupó después Mussolini y hasta una vez fue de vacaciones Rita Barberá y entera no, pero la mitad de la isla sí que la ocupó.
Tras unos dimes y diretes entre los ingleses y los spaghettis carbonara, finalmente los ingleses tomaron el control de la isla hasta que el 31 de marzo de 1979, fecha en la que, probablemente provocado por la victoria de Israel en eurovisión, los maltesers se independizaron, y se convirtieron en deliciosas bolas de galleta cubiertas con chocolate. El 1 de mayo de 2004 entró a formar parte de la UE, el 1 de enero de 2008 entró en el euro y probablemente el 1 de enero de 2014 salga de él (si es que queda algo de donde salir).
Digno de mención es también el tema de la religión. Al parecer son más de votos que Rajoy en época de elecciones. Hasta hace bien poquito, tal que el año pasado, el divorcio estaba prohibido. Sigue estando prohibido, para mi desdicha, el topless en toda la isla y es que así no hay manera de pasárselo teta. En las peleas se reparten hostias consagradas y hasta el Don Simón se considera sangre de Cristo. Supongo que de Cristo con leucemia, disentería o algo similar, pero así están las cosas.
Así que bueno, allí me voy a disfrutar de sus paradisiacas playas de rocas afiladas como cuchillos de shusi y de esos agradables 43ºC que se alcanzan en agosto y para los que va a venir de perlas el tiempo limitado de aire acondicionado que nos dan en nuestro lujoso hotel. Por cierto que dicen que los hoteles allí, para hacerte una idea de donde vas a ir hay que quitarles un par de estrellas, así que el nuestro debe ser de una estrella y se ve que se la dieron porque les sobraban pegatinas. Vamos, que más que de vacaciones me voy a hacer un curso intensivo que espero me sirva bien para cuando San Pedro me mande de cabeza al infierno.
Saludos esmaltados,
Tío Yyrkoon.
Publicado por Yyrkoon en 4:17 p. m. 8 comentarios
Mí no comprender.
Yo, además de un ser excepcional e increíblemente atractivo, soy, digámoslo todo, no muy ducho en lo que a cuestiones económicas se refiere. Por muy ignorante que sea, lo de la economía viene a ser como lo del fútbol, todos creemos saber como habría que entrenar a cada equipo y la alineación adecuada. Lo peor de todo es que en muchos casos es cierto que lo sabemos aunque debamos asumir que el entrenador de verdad lo sabe mejor. El símil se nos va al carajo cuando sabes que el entrenador ha estudiado para ser, oh sorpresa, entrenador; así como las dos últimas ministras de sanidad han estudiado para ser… ups espera, sociólogas. Así podríamos ejemplificar ministerios hasta la extenuación. Fuere como fuese, como decía el amigo Eastwood, “las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene una”. He aquí la mía.
Según el INE, la cifra actual de población activa en España es de unos 23 millones de personas. Puntualizamos que población activa se refiere a las personas que están en edad de trabajar y no a aquellas que quieren trabajar en lugar de cobrar subvenciones cuyo número sin duda sería mucho menor. Bien, esto hace un total de 17,433 millones de personas con trabajo y cotizando. Si independientemente del aporte de cada persona a las arcas públicas destinásemos los 100.000 millones de euros del rescate a repartirlos entre toda la gente que cotiza saldríamos a la nada despreciable cantidad de 4.300 eurazos por cabeza. ¿Solucionaría esto algo o nos quedaríamos igual?
Especulemos. ¿Qué haría la gente con dicho dinero? En un porcentaje, yo diría que cercano al 100% ese dinero acabaría en un banco, bien en forma de amortización de hipoteca, de eliminación de deuda, de inversión en esto o lo otro, o bien simplemente en forma de ahorro personal. Esto nos da unos bancos recapitalizados y unos trabajadores con menor deuda contraída o con más ahorros, en ambos casos produce un mayor poder adquisitivo.
En la otra parte de la balanza tenemos a las PYMES. Una PYME de unos cuantos “accionistas”, digamos cuatro por ejemplo, dicha empresa podría tener una inyección de capital de más de 17.000 euros, esto les ahorraría tener que pedir créditos durante un corto periodo, pero ya es algo, sin duda evitaría el cierre de muchas de ellas. En cualquier caso, con las entidades bancarias recapitalizadas estas ya estarían en condiciones de volver a prestar capital; esperemos que sin aceptar inmobiliario como aval…
No dan para mucho 4.300€ tampoco, no nos engañemos, pero jóvenes que no encuentran trabajo decente y que están subsistiendo con trabajos basura podrían, asociándose o sin hacerlo, lanzarse a emprender, generando así más puestos de trabajo todavía y reactivando toda la economía.
Por último, poniéndonos en la peor tesitura posible, están aquellos que seríamos muchos que no haríamos sino malgastar dicho dinero, es decir, consumir. Una inmensa inyección de capital a los necesitados mercados de consumo, esto da dinero a las empresas que necesitan producir más y por tanto más empleados.
Si todo esto lo aderezamos con el hecho de que, con los mercados más estables, menos paro y más cotización, probablemente no sería necesario subir el IVA ya que la subida ya realizada de los impuestos directos sería mucho más eficaz ya que habría muchos más trabajadores, entonces tenemos aún más consumo que genera aún más dinero. Ese extra se puede usar para fomentar la creación de PYMES, legislando para ahorrar cotizaciones a los emprendedores, esto genera más empresas que generan más trabajo que genera más dinero que blablablá.
Quizá los desempleados se quejarían por no poder coger parte del pastel, pero bueno, supongo que por muy enfadados que estuviesen, cuando esta medida se convirtiese en trabajo para ellos y de nuevo dinero en su casa lo verían con otra óptica.
Obviamente mi teoría tiene algún punto que no es correcto, pero yo no puedo verlo. Lo estuve comentando con un amigo economista para que me sacase de mi error, pero el tampoco supo ver el fallo. ¿Alguien, por el amor de Iniesta, puede decirme o dónde me estoy equivocando o por qué coño no lo hacen?
Esta es una de las mil soluciones que veo, pero en general el resto ya están bastante debatidas.
¡¡Qué alguien me diga dónde demonios me equivoco!!
Publicado por Yyrkoon en 12:07 p. m. 6 comentarios
Me gusta la algarabía que produce la poesía.
Me he encontrado por ahí, en unos de mis ilustrativos viajes al fondo de la red, un fantástico poema que ha sido atribuido a Fray Junípero Serra por nuestros siempre bien informados medios de comunicación, pero que al parecer, finalmente es de un ultrafacha muy saleroso llamado Yoqueséque Aguilar. En cualquier caso está muy bien el poemilla y quería compartirlo con vosotros, para que lo disfrutéis y para demostrar que aunque todos los ultrafachas son unos hijos de puta, al menos no todos son gilipollas perdidos.
Ahí va eso:
Hijo mío, por favor,
de tu blando lecho salta.
Déjame dormir, mamá,
que no hace ninguna falta.
Hijo mío, por favor,
levántate y desayuna.
Déjame dormir, mamá,
que no hace falta ninguna.
Hijo mío, por favor,
que traigo el café con leche.
Mamá, deja que en las sábanas
un rato más aproveche.
Hijo mío, por favor,
que España entera se afana.
¡Que no! ¡Que no me levanto
porque no me da la gana!
Hijo mío, por favor,
que el sol está ya en lo alto.
Déjame dormir, mamá,
no pasa nada si falto.
Hijo mío, por favor,
que es la hora del almuerzo.
Déjame, que levantarme
me supone mucho esfuerzo.
Hijo mío, por favor,
van a llamarte haragán.
Déjame, mamá, que nunca
me ha importado el qué dirán.
Hijo mío, por favor,
¿y si tu jefe se enfada?
Que no, mamá, déjame,
que no me va pasar nada.
Hijo mío, por favor,
que ya has dormido en exceso.
Déjame, mamá, que soy
diputado del Congreso
y si falto a las sesiones
ni se advierte ni se nota.
Solamente necesito
acudir cuando se vota,
que los diputados somos
ovejitas de un rebaño
para votar lo que digan
y dormir en el escaño.
En serio, mamita mía,
yo no sé por qué te inquietas
si por ser culiparlante
cobro mi sueldo y mis dietas.
Lo único que preciso,
de verdad, mamá, no insistas,
es conseguir otra vez
que me pongan en las listas.
Hacer la pelota al líder,
ser sumiso, ser amable
Y aplaudirle, por supuesto,
cuando en la tribuna hable.
Y es que ser parlamentario
fatiga mucho y amuerma.
Por eso estoy tan molido.
¡Déjame, mamá, que duerma!
Bueno, te dejo, hijo mío.
Perdóname, lo lamento.
¡Yo no sabía el estrés
que produce el Parlamento!
Publicado por Yyrkoon en 2:52 p. m. 0 comentarios
